Comprar usada
Qué mirar antes de comprar una autocaravana de segunda mano
Comprar una autocaravana o camper de segunda mano puede ahorrarte decenas de miles de euros respecto a una nueva. También puede costarte varios miles en reparaciones si no sabes qué mirar. Esta guía resume la inspección en siete bloques, ordenados por lo que más dinero puede costarte.
1. Humedades: el defecto más caro
Las humedades estructurales son, con diferencia, el problema que más compras arruina. Una infiltración antigua puede pudrir el interior de paredes y techo sin que se vea a simple vista. Revisa juntas de claraboyas y ventanas, esquinas interiores, arcones, bajo los colchones y alrededor de la ducha. Busca manchas, olor a humedad cerrada, tacto blando en paredes y burbujas en el revestimiento. Tienes el detalle completo en la guía de cómo detectar humedades ocultas.
2. Documentación y ficha técnica
Pide la ficha técnica y compárala con lo que ves: plazas de asiento y de dormir, elementos instalados (claraboyas, placas solares, enganches, asientos giratorios) y reformas anotadas. Una reforma sin homologar puede bloquear la ITV y devaluar el vehículo. Más detalle en qué revisar en la ficha técnica. Comprueba también el historial de ITV, que puedes contrastar en el informe del vehículo de la DGT, y pregunta por facturas de mantenimiento.
3. Mecánica básica
El vehículo base (Fiat Ducato, Mercedes Sprinter, VW y similares) se revisa como cualquier furgoneta: arranque en frío, humos, ruidos, fugas bajo el motor, estado de neumáticos (incluida la fecha de fabricación: en autocaravanas suelen envejecer antes de gastarse) y kilometraje coherente con el desgaste. Si no entiendes de mecánica, una revisión en taller antes de comprar suele costar mucho menos que un solo error.
4. Instalación eléctrica
Pregunta la edad de la batería auxiliar y de qué tipo es (AGM, gel, litio). Pide encender nevera, luces, bomba de agua y calefacción a la vez. Desconfía de instalaciones con cables sueltos, empalmes con cinta aislante o fusibles improvisados: rehacer una instalación eléctrica mal hecha puede costar bastante más que la batería.
5. Gas
Comprueba la fecha de las gomas del gas (llevan la fecha impresa) y pregunta por la última revisión de la instalación. Enciende los fuegos, la nevera en modo gas si es trivalente y el boiler. El olor a gas, aunque sea leve, es motivo para parar la compra hasta que lo revise un técnico.
6. Agua, nevera y calefacción
Llena parcialmente el depósito y prueba grifos, ducha y bomba. Escucha si la bomba se para al cerrar el grifo (si no, puede haber fuga o presostato tocado). Pide arrancar la calefacción y la nevera al menos 15–20 minutos: son de los equipos más caros de sustituir.
7. Prueba dinámica
Conduce el vehículo, a poder ser también en carretera. Atento a tirones, vibraciones, frenada desviada y ruidos del habitáculo. Un mueble que cruje se arregla; un chasis que vibra, no siempre.
Preguntas al vendedor que revelan mucho
- ¿Dónde ha dormido el vehículo: calle, parking cubierto, nave?
- ¿Qué avería fue la última y quién la reparó?
- ¿Ha tenido alguna entrada de agua, aunque fuera pequeña?
- ¿Qué reformas se han hecho y cuáles están anotadas en ficha técnica?
- ¿Por qué lo vende?
Señales para retirarse sin negociar
- Olor claro a humedad o zonas blandas en techo o paredes.
- Reformas estructurales sin homologar que el vendedor minimiza.
- Negativa a una revisión en taller o a una prueba dinámica.
- Documentación incompleta o historial de ITV con interrupciones sin explicar.
Aviso: esta guía es orientativa y no sustituye una inspección profesional. Para compras de importe alto, un peritaje independiente suele ser una inversión rentable.